Unidos bajo el lema “El colegio que soñamos: un lugar de paz”, el equipo de Educación para el Desarrollo/Solidaridad y el Departamento de Pastoral y Proyección social, realizamos una propuesta conjunta para llenar el colegio de palabras de paz.
Como Escuela UNESCO que somos, y siguiendo las propuestas de la organización, hemos elegido la figura de Bertha von Suttner, que fue la primera mujer que recibió el Nobel de la Paz en 1905.
Ella creía que los seres humanos tienen la capacidad moral de entender que la guerra no es la solución. Su visión de la paz se basaba en la idea de que la humanidad puede progresar y mejorar.
Se conoció la biografía de Bertha y a partir de un cuento adaptado a las distintas edades, el alumnado de todo el colegio se planteó distintos interrogantes:
¿Qué cosas hacen que tu corazón esté más feliz?
¿Qué puedes hacer tú para ser amigo o amiga de la paz?
¿Crees que hoy las palabras pueden ayudar a construir la paz?
¿Crees que hoy también hace falta valentía para defender la paz?
¿Qué responsabilidades tenemos hoy como ciudadanos para construir la paz?
Esta actividad ha sido una gran oportunidad para reflexionar sobre la paz desde un enfoque educativo y contribuir a que todo el alumnado y profesorado del colegio adquiramos habilidades que nos permitan promover y defender la no violencia en el día a día. Queremos que la paz y la buena convivencia lleguen para quedarse siempre y que las palabras trabajadas este día no se queden solo en el papel. Nosotros sí creemos que las palabras también construyen la paz. Deseamos que nuestros ambientes sean pacíficos y que nuestro colegio sea verdaderamente un lugar de paz.

Recogemos aquí unas palabras de la oración de gracias de la Comunidad Educativa del 12 de enero, donde ya expresábamos nuestros deseos de Paz para el 2026:
Te damos gracias por la comunidad educativa que somos: alumnos, familias, docentes y todo el personal que camina unido buscando lo mejor. Que todo lo que recibimos en Navidad – tu paz, tu luz y tu esperanza – nos acompañe en cada paso que demos este año.
Enséñanos a reconocer tus regalos diariamente y a ser reflejo de tu amor en nuestras acciones con los demás.
